En los días que estuvimos en Menorca como te conté aquí y aquí, los gastos se disparan. Así que optamos por comer de bocata durante el día y por la noche cenar fuera. Pero este día estábamos muy cansados y aprovechando que habíamos cenado ya en la pizzeria Oristano de Ciudadella y nos había gustado , decidimos cenar en la azotea del Hostal, pensando que no habría nadie y disfrutar de un buen vino sin mirar el precio.
Así con los platos y trapitos que había traído de casa así como velitas, más del enfríabotellas que normalmente metíamos en la nevera que llevábamos a la playa, un abrebotellas y copas que pedimos prestado y un vino bueno que compramos, tuvimos una cena estupenda.